No sé cuántas veces me habré dicho internamente “céntrate”…

Creo que en infinidad de ocasiones, en muchas situaciones nuevas con tintes parecidos a las vividas anteriormente donde ya fue difícil mantener ese estado que llamamos de centro. Un examen, una discusión, un accidente de tráfico e incluso, si me apuras, la final de ping-pong con un amigo.

Cantidad de experiencias que requieren claridad de mente, pensamientos serenos  acompañados de acciones cautelosas, rápidas y eficientes para la situación que se está viviendo. 

Sin embargo, nunca me he pedido un “ponte nervioso”. Mientras escribo estas líneas me doy cuenta de que ese estado y todos los comportamientos que le acompañan saltan automáticamente con él. Su funcionamiento me recuerda a un antivirus, capaz de reconocer algo sospechoso que puede afectar a la máquina cortándolo de raíz automáticamente. Esta metáfora me acerca a como funciono algunas veces ante situaciones difíciles, emanan en mí, un torrente de sensaciones que recorren el cuerpo, algunas de ellas incómodas seguido de algunos movimientos descoordinados y poco acertados, incluso en algunos casos paralizantes.

Por otro lado, he de reconocer que el estado de centro también lo conozco y lo he vivido de forma automática. He estado abierto, con toda la atención en lo que estaba sucediendo, conectado con el entorno y conmigo mismo y dando sostén a la situación aunque me gustaría que fuese un estado mucho más presente, también en las situaciones difíciles.

Ésta es una de las razones por la que Mypo ha nacido, queremos compartir la experiencia de encontrar y crear el hábito de vivir en el estado de centro de forma automática, también en las situaciones de dificultad. 

Partimos de la premisa que hemos aprendido todo lo que sabemos hacer: andar, correr, saltar, pensar… lo hemos aprendido todo, entonces ¿por qué no aprender a vivir desde el estado de centro? En Mypo pensamos y desarrollamos esta idea, ¿qué tal parar un ratito a conectar con ese espacio y practicar esa conexión personal? y lo más importante, llevarla al resto del día.

Vivir en estado de centro significa tener una conexión propia y mayor con uno mismo, es quitar el piloto automático del avión y tomar los mandos, eso no quita que vengan tormentas, viento, frío, lluvias y que volvamos a los aprendizajes que estaban más reforzados. 

En esas situaciones de dificultad, el sistema nervioso va a recuperar los caminos más visitados, los que más hemos ido alimentando inconscientemente hasta hoy, por eso la transformación es difícil.

Imagina por un momento que vas a labrar tu campo y quieres darle una nueva dirección a los surcos horizontales. Al principio va a ser costoso y va a requerir de constancia, paciencia, perseverancia, focus, ya sabes… todo eso que haces cuando te pones en acción para conseguir tus propósitos. 

El sistema nervioso transita con facilidad por los surcos más profundos porque están muy marcados, sin embargo la creación de habilidades nuevas requieren de mucha repetición para lograr la respuesta automática. Se trata de crear un gran surco. 

Por otro lado también contemplamos una de las mayores dificultades y es que estamos hablando de la respuesta de una emoción ante un evento y eso es más difícil de reproducir que un gesto o movimiento biomecánico, pero si hemos aprendido a emocionarnos ante muchos otros, ¿por qué no aprender a vivir desde el estado de centro? 

La clave está en responder a la siguiente pregunta, sabiendo que mantener el estado de centro 24/7 parece imposible:

¿Cuánto tiempo voy a tardar en recuperarlo?

Es uno de los pilares que usa todo entrenador que se precie con los deportistas con los que trabaja. Cualquier atleta de élite se va a cansar dando el máximo, pero la cuestión es evaluar ¿cuánto tiempo necesita para volver a estar listo?

Este es el quid que compartimos hoy con vosotras y vosotros, prepárate para volver rápido, porque el estado de centro ya lo conoces, solo ¡proponte visitarlomás veces!

En Mypo encontrarás muchas formas de centrarse, desde el Centro Exprés hasta cursos completos con diferentes formas de acceder al centro. ¿Te apuntas?