Seguimos nuestra serie de directos, entrevistas y artículos que profundizan sobre los detalles de nuestro bienestar. Hoy visitaremos el mundo de los objetivos.

Cómo ya sabéis, hay objetivos para todos los gustos, grandes, pequeños, ambiciosos, superfluos, los hay incluso que ni los consideramos objetivos y a su vez, otras personas los ven como un imposible. 

Cuántas veces nos hemos visto en una aventura persiguiendo un objetivo y hemos sido incapaces de lograrlo, unos te habrán dicho que es por falta de disciplina, otros por fuerza de voluntad, otros, que si el destino te lo tiene reservado, tu tranquila, que ya te llegará, y así un montón de teorías, muchas de ellas dejando la responsabilidad en algo externo para que lo puedas conseguir, poniendo en evidencia entonces que la responsabilidad de alcanzar el objetivo no sea tuya al 100%.

Sin embargo, hay otro montón de objetivos que si has alcanzado, incluso algunos de ellos sin planearlos con lápiz y papel. ¿Recuerdas cuando aprendiste a hablar? No, ¿verdad? Pero muy probablemente aprendiste lentamente, articulando la lengua contra los dientes y el paladar, coordinando los labios y el aire, y curiosamente la lengua ha salido viva de esa empresa sin un rasguño. Quizás puedas pensar que cuando eras pequeña no te planteaste que querías hablar, simplemente te pusiste a imitar a los adultos, y cuando lo conseguías, encima te montaban una fiesta increíble, esa sensación de sentirnos reconocidos es inmensa, como para dejar de hacerlo… 

Primera pista; un objetivo tiene que empezar y acabar por ti.

Esta, es una de las claves, por mucho que yo quiera que mi equipo esté motivado solo hay una cosa que depende de mí, y esa es, que yo lo esté.

Ya sé que es difícil pero solo requiere práctica, podemos decir entonces que:

Sin atención no hay aprendizaje, sin aprendizaje no hay memoria y que el aprendizaje viene dado por la práctica.

Dejamos el interesante tema de la motivación para seguir con nuestra serie de charlas y entrevistas, adentrándonos en el mundo de los objetivos. Cómo ya sabéis, hay objetivos para todos los gustos, grandes, pequeños, ambiciosos, superfluos, los hay incluso que ni los consideramos objetivos y a su vez, otras personas los ven como un imposible. 

Cuántas veces nos hemos visto en una aventura persiguiendo un objetivo y hemos sido incapaces de lograrlo, unos te habrán dicho que es por falta de disciplina, otros por fuerza de voluntad, otros, que si el destino te lo tiene reservado, tu tranquila, que ya te llegará, y así un montón de teorías, muchas de ellas dejando la responsabilidad en algo externo para que lo puedas conseguir, poniendo en evidencia entonces que la responsabilidad de alcanzar el objetivo no sea tuya al 100%.

Sin embargo, hay otro montón de objetivos que si has alcanzado, incluso algunos de ellos sin planearlos con lápiz y papel. ¿Recuerdas cuando aprendiste a hablar? No, ¿verdad? Pero muy probablemente aprendiste lentamente, articulando la lengua contra los dientes y el paladar, coordinando los labios y el aire, y curiosamente la lengua ha salido viva de esa empresa sin un rasguño. Quizás puedas pensar que cuando eras pequeña no te planteaste que querías hablar, simplemente te pusiste a imitar a los adultos, y cuando lo conseguías, encima te montaban una fiesta increíble, esa sensación de sentirnos reconocidos es inmensa, como para dejar de hacerlo… 

Primera pista; un objetivo tiene que empezar y acabar por ti. Esta, es una de las claves, por mucho que yo quiera que mi equipo esté motivado solo hay una cosa que depende de mí, y esa es, que yo lo esté.

Ya sé que es difícil pero solo requiere práctica, podemos decir entonces que;

Sin atención no hay aprendizaje,

sin aprendizaje no hay memoria

y que el aprendizaje viene dado de la práctica.

Por un momento te has parado a pensar en cómo definir un objetivo, o incluso, ¿Has analizado alguna vez cómo conseguiste un objetivo que te hacía mucha ilusión?

Pues si aún no lo habéis hecho, o sí, pero te apetece escuchar como es una buena estructura para definir objetivos te emplazamos a vernos este domingo 12 de abril a las 19h con la primera de las intervenciones de Allan hablando sobre los objetivos.

Por un momento te has parado a pensar en cómo definir un objetivo, o incluso, ¿Has analizado alguna vez cómo conseguiste un objetivo que te hacía mucha ilusión?