Os compartimos hoy unas interesantes reflexiones de Xavi Méndez, miembro del equipo de Mypo.

Si esto fuese mi diario de bitácoras me encontraría en el día 19 de confinamiento en la misión COVID19. Personalmente, es mi día 19 de protección y resguardo, y que afortunadamente lo estoy pasando en el hogar que comparto con la familia que hemos creado mi chica y yo.

Aunque vivimos bajo el lema quédate en casa la puerta de la cápsula en la que hemos transformado las cuatro paredes se abre cada día para que ella salga en dirección al campo base donde se ha instalado la muerte, uno de los muchos hospitales donde la señora de la guadaña campa a sus anchas, recogiendo almas a centenares a diestro y siniestro.

En la guerra, cuando se escuchaban silbar las balas, gritar las alarmas antiaéreas, o el graznido de los silbatos, si querías estar protegido, tocaba correr hacia los refugios subterráneos. Pero hoy, nos encontramos ante un enemigo invisible y silencioso, sutil y volátil, un enemigo que nos ha alejado físicamente de todas las personas, de las que no conocemos pero están cerca cuando esperamos cualquier turno para comprar, o estar sentado codo a codo para ver una peli en el cine, pero también, nos ha separado de las personas que queremos y admiramos. Hemos caído tanto en la trampa de visitarnos, leernos y vernos tras una pantalla que ahora es lo único que tenemos.

Y ahora, ¿qué más nos queda?

Pues nos queda distraernos, entrenar, comer, charlar, leer, aplaudir y esperar, sobre todo, esperar. Tenemos información y recetas de comportamiento, de lo que debemos hacer si te agobias, si te desalientas, de qué hacer con el miedo, de que oportunidad aprovechar… recetas, recetas y más recetas pronto la memoria de nuestros intercomunicadores estallará de tanta información.

Xavi Méndez, miembro de Mypo

Desde Mypo os queremos aportar también información, pero sin recetas, sin mandangas, sin trampa ni cartón, os queremos invitar a ubicar esos 10 minutos que en nuestra vida de hace un par de semanas era tan difícil encontrar. Ahora que pasamos las 24h en casa, quizá sea más fácil disponer de ellos. Unos minutos para reflexionar, para encontrarte contigo, para crear un espacio de auto observación en estos momentos de resguardo.

Reflexionar mediante el pensamiento y acompañarlo incluso con escritura sobre estas y otras reflexiones:

¿En quién te estás transformando ahora que el límite de tu espacio es la puerta de tu casa?¿En quién te quieres transformar cuando la puerta se abra? ¿Cómo estás conviviendo con lo que sucede cerca y lejos? ¿Cómo te gustaría vivirlo? 

Durante estos próximos días vais a encontrar más posts, audios, videos y charlas en directo en nuestros canales (Instagram, Facebook y App) para acompañaros en esta invitación a la reflexión.

Ya sabéis, ahora es el momento para dejar de lado las recetas fáciles y dedicarnos a la reflexión. 

¡Hasta luego!