Una medusa flota con libertad y suavidad en el agua hasta que percibe algún tipo de amenaza. Ante la amenaza la medusa se contrae y, por instinto, tiene tres posibles respuestas: parálisis, huída o ataque.

 

Lo que nosotros llamamos estrés no es nada más que la acumulación de pequeñas amenazas que percibimos al largo de nuestro día a día, amenazas a nuestro bienestar que no sabemos gestionar. Y ante estas amenazas nos tensionamos y como resultado nos bloqueamos, procrastinamos o nos volvemos agresivos. Parálisis, huída, ataque.

Asistimos a miles de reuniones (ay, la reunionitis…), respondemos e-mails y más e-mails, whatsapps, devolvemos llamadas, coordinamos un equipo, hacemos seguimiento de un proyecto y además, tenemos que encontrar un hueco para avanzar el trabajo y lograr los objetivos marcados. ¿Te suena?

Pero lo importante no es el estrés en sí, sino como lo gestionamos. Bajo estrés dejamos de ser creativos, no tenemos una visión clara, perdemos la capacidad y las ganas de superarnos, somos incapaces de llegar a acuerdos, de escuchar y perdemos de vista nuestros objetivos.

Según el grado de tensión o de relajación, tenemos más o menos acceso a nuestros talentos.

¿Qué comportamiento de las medusas quieres compartir? Parálisis, huída y ataque o la libertad y suavidad con la que se mueve?

Mypo es una formación para que en unos 10 minutos al día aprendas a cultivar la serenidad en un ambiente hostil.

Porque solo desde la serenidad las personas, los equipos y la empresa serán capaces de pensar mejor, ser más eficaces y mantener el foco de atención en aquello en que aportan más valor.

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